Acroyoga para principiantes
Al ver a una pareja practicar una clase de Acroyoga se puede pensar inmediatamente que esta disciplina es exclusiva para expertos, personas fuertes y con…
Al ver a una pareja practicar una clase de Acroyoga se puede pensar inmediatamente que esta disciplina es exclusiva para expertos, personas fuertes y con una gran resistencia física. Sin embargo, el Acroyoga no se considera una disciplina de peso, sino de balance corporal, por lo tanto, lo complejo de la práctica no es realizar las asanas, sino depositar suficiente confianza en el otro.
Por lo tanto, el Acroyoga puede ser realizado por cualquier persona sin importar si es un experto yogui o no. Tampoco importa la fuerza o destreza en los movimientos, ya que estos aspectos son aptitudes que irás desarrollando durante la práctica. Esta disciplina es ideal para quienes desean superar sus limitaciones, trabajar los miedos, combatir la depresión y el estrés y, por supuesto, mejorar su condición física en cada clase. Si te animas a iniciar este vuelo aeróbico, te contamos a continuación en qué consiste el Acroyoga para principiantes.
Una clase de Acroyoga para principiantes
En la primera clase de Acroyoga harás mucho más que quedarte viendo a las demás parejas, de hecho, desde la primera sesión comenzarás a practicar asanas de dificultad intermedia, así que prepárate, porque el vuelo acrobático comienza desde el primer día.
La primera práctica de Acroyoga es también el primer momento donde te enfrentarás a tus miedos, a los conocidos y a los que no sabía que tenías. Puede que al principio sea un poco difícil confiar la estabilidad y el balance de tu cuerpo a un desconocido, pero después de los 60 minutos de clase habrás aprendido una de las lecciones más importantes del yoga acrobático: confiar plenamente en ti y en los otros.
Por lo general, los principiantes del Acroyoga se inician en la práctica ejerciendo el rol del volador, pues deben trabajar primero la confianza, el equilibrio y el balance del cuerpo antes de ser responsables de servir de base de otra persona. Así que lo más probable es que en tu primera clase comiences a realizar posturas aéreas sencillas, pero igual de beneficiosas para tu cuerpo, tu mente y espíritu. Mantén tu concentración en la respiración, relaja tu cuerpo y confía: ¡esa es la clave del éxito!
