Posturas de Viniyoga
En Viniyoga las posturas comienzan y terminan con repeticiones de movimientos, es decir, no entras directamente a la asana sino que ejercitas antes los músculos…
En Viniyoga las posturas comienzan y terminan con repeticiones de movimientos, es decir, no entras directamente a la asana sino que ejercitas antes los músculos para poder mantenerte adecuadamente en ella.
A diferencia de otros estilos de yoga, el Viniyoga implica sostener la postura durante algunos segundos, razón por la cual no la práctica es más compleja que dinámica. En Viniyoga la realización de posturas consiste en repetir y quedarse.
Viniyoga, posturas tradicionales y complejas
Tadasana – postura de la montaña: Tadasana significa montaña, por eso el nombre de esta postura en castellano. Durante esta postura el cuerpo se encuentra erguido como una montaña y los pies están firmes contra el suelo. No es una asana difícil, pero requiere de mucha tensión muscular para su correcta ejecución. Debe sostenerse durante 30 segundos y requiere, por ejemplo, presionar el suelo hacia abajo con dedos de los pies separados y levantados, repartir el peso del cuerpo en ambos pies y presionar también el piso con los talones, entre otras acciones.
Setu Bandha – postura del puente: Las piernas, caderas y espalda están elevadas para hacer la forma de un puente, mientras los pies presionan el sueño y las manos abrazan los tobillos, si se puede. Esta asana debe realizarse con mucho cuidado para evitar lastimar la columna vertebral. Entre sus beneficios resalta que estira el cuello y el pecho, estimula la tiroides, los órganos del abdomen y los pulmones. Ayuda a calmar la mente, elimina el estrés y combate la ansiedad.
Virabhadrasana – postura del guerrero: es una de las posturas más emblemáticas del yoga tradicional, pues suele usarse con calentamiento antes de las asanas más complejas. Se trata de un estiramiento muy potente que ayuda a aumentar la autoestima, mitigar el estrés, ofrecer sensación de bienestar, centrar la mente, fortalecer las piernas y expandir el pecho. Lo ideal es sostener la postura del guerrero durante 30 segundos, pero en yoga suele ser una asana que se puede usar más de una vez. Si sufres del corazón o de la presión arterial coméntale a tu maestro yogui antes de hacer esta postura.
