Yoga restaurativo: posturas
A partir de esta definición podemos explicar que el yoga restaurativo busca regresar el cuerpo y la mente a su estado anterior de calma, conciencia…
A partir de esta definición podemos explicar que el yoga restaurativo busca regresar el cuerpo y la mente a su estado anterior de calma, conciencia y relajación. Esto es posible a través de asanas restaurativas que trabajan todos los músculos del cuerpo y eliminan cualquier tensión existente.
La práctica de este tipo de yoga contempla la incorporación de elementos para alinear correctamente el cuerpo, tales como cubos, mantas, correas, sillas, telas, almohadas, mesas y cuerdas. El yoga restaurativo persigue la realización correcta de cada una de sus asanas para prevenir lesiones y estimular la sanación de ciertas afecciones.
Asanas del yoga restaurativo
- Postura de niño: esta es una de las posturas del yoga restaurativo que más trabaja la relajación. Entre sus beneficios resalta su capacidad para estirar todos los músculos y huesos de la espalda, ya que la columna de dobla hacia adelante en 110° grados. Por lo tanto, la postura de niño también estira las vértebras lumbares, reduce la fatiga, alivia los dolores en los pies y calma el estrés.
- Postura del cadáver: este cuerpo estimula la quietud de todo el cuerpo y permite que la persona se centre en la respiración para una relajación intensa. Entre los beneficios que ofrece esta asana es mejorar la depresión y la ansiedad, combatir el dolor de cabeza y el insomnio y reducir la presión arterial.
- Postura del cocodrilo: esta asana del yoga restaurativo está entre las tres mejores para combatir la ansiedad. Es bastante fácil de realizar, permite practicar la respiración a través del diafragma, propicia la calma de la mente y mejora el estado de ánimo. También activa el sistema nervioso y trabaja los músculos de los glúteos.
- Postura de la pinza: es una de las asanas más tradicionales del yoga. Entre sus beneficios encontramos la extensión completa de la columna vertebral que permite aliviar dolores localizados en esta zona. Esta postura permite abrir la cadera, estirar los músculos, calmar la mente y ver nuestro yo interior.
La mayoría de las posturas de yoga restaurativo sugiere que la persona esté sentada o acostada y algunas veces será necesario mantener la pose por más de 20 minutos. El yoga restaurativo no exime la práctica de asanas de inversión.
