Posturas de Vinyasa yoga
Por esta razón el Vinyasa yoga mezcla saludos al sol, asanas de pie, posturas de piso, asanas de balanceo en brazo, inversiones y asanas de…
Por esta razón el Vinyasa yoga mezcla saludos al sol, asanas de pie, posturas de piso, asanas de balanceo en brazo, inversiones y asanas de finalización.
Las asanas del Vinyasa yoga también las encontramos en el Hatha yoga, sin embargo, el ritmo del Vinyasa ofrece a estas posturas un mayor nivel de dificultad. La clave está en seguir las pautas de respiración para alcanzar un estado mayor de conciencia que permita que el cuerpo y la mente bailen y mediten al mismo compás de una asana a otra. El Vinyasa contempla asanas muy sencillas y otras muy complejas, lo importante es mantener el foco en la práctica y no dejar de intentar hacer ninguna asana.
Las posturas más emblemáticas del Vinyasa yoga son:
Postura del gato: es de las primeras asanas que se realiza en una clase de Vinyasa yoga y forma parte de la serie de saludos al sol. Es una postura muy práctica que se utiliza para aumentar la concentración y comenzar a tener conciencia de la respiración.
El guerrero: forma parte de la serie de posturas de pie y puede realizarse de tres formas distintas. Algunos maestros yogui suelen enumerarla para su diferenciación: guerrero 1, guerrero 2 y guerrero 3. Esta asana ayuda a crear solidez en las piernas, expandir el pecho e integrar todas las partes del cuerpo.
La rana: ayuda principalmente a desarrollar la flexibilidad de los músculos y a estirar los cuádriceps y fortalecer los tríceps. Forma parte de las asanas de piso del Vinyasa yoga. Se debe hacer con los músculos calientes y cuidando la postura del cuello para no lastimar la columna cervical.
Postura la vela: forma parte de las asanas de inversión y aumenta la circulación en el cerebro cuando la barbilla entra en contacto con el pecho. No es una postura sencilla y se suele realizar cuando los músculos ya están lo suficientemente calientes, después de las asanas de pie y de piso.
