Bakasana – Postura de la Grulla

postura de la grulla

Esta postura de yoga debe su nombre a la grulla, un ave acuática de cuello y patas largas, pico recto y figura majestuosa.

La grulla camina en las aguas de estanques con la cabeza agachada en búsqueda de peces que capturará sorpresivamente. En el yoga, esta asana con forma de ave requiere un nivel importante de destreza, pues se trata de una postura compleja. Se recomienda practicar cuidadosamente la Bakasana para evitar lesiones en la muñeca. Una vez que se domina la ejecución, esta asana se convierte en una de las preferidas por todos los yoguis.

Beneficios de la postura de la grulla – Bakasana

  • Fortalece principalmente los brazos y las muñecas, ya que en esta zona recae todo el peso del cuerpo.
  • Ayuda a estirar la parte superior de la espalda y mejora la postura corporal.
  • Tonifica los músculos del abdomen.
  • Abre las ingles.
  • Estimula los órganos del abdomen.
  • Si deseas mejorar el aspecto de tus pectorales esta asana te ayudará en ello.
  • Los dorsales y trapecios se tonifican con la postura de la grulla.
  • Los músculos del cuello también se benefician y liberan la tensión concentrada por el estrés.
  • Mejora la capacidad pulmonar.

Cómo hacer la postura de la grulla o Bakasana

  1. Comienza adoptando la pose de Tadasana o postura de la montaña.
  2. Flexiona tus piernas y ponte en cuclillas.
  3. Separa tus rodillas hasta que estén al nivel de tus caderas.
  4. Pon las palmas de las manos sobre el mat y ejerce presión hacia el suelo para flexionar suavemente los brazos.
  5. Acerca tus rodillas lo más que puedas hacia tus axilas, inclínate hacia adelante y levanta los pies del suelo.
  6. Mantente en esta asana durante 30 segundo, luego sal lentamente colocando los pies en el suelo y relajando los brazos mientras exhalas.

¡Contraindicaciones!

No se recomienda que mujeres embarazadas y personas que sufren del síndrome del túnel carpiano realicen esta asana.

También es importante recordar que el yoga no es una disciplina retadora y competitiva, así que no se debe forzar el cuerpo a realizar esta asana. Si durante la práctica sientes que no lo puedes lograr, intenta hacer la postura hasta donde puedas y descansa. Con el paso del tiempo lo lograrás.

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